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Oportunidades
de Negocio |
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Las máquinas que ayudan
a vender |
Las
expendedoras automáticas de café, golosinas o gaseosas
pueden ser un medio muy eficaz para atraer clientes
y generar ganancias. Cuánto cuesta tenerlas y qué
condiciones se requieren para que el negocio funcione.
Consejos de los veteranos del sector.
En Estados Unidos y Japón, la gente suele comprar
hasta el diario y las tarjetas telefónicas a través
de máquinas expendedoras. El servicio, conocido como
vending, tiene enorme difusión en ambos países,
donde hay más máquinas de este tipo que kioscos.
En la Argentina, en cambio, el vending se
reduce casi exclusivamente al café, las gaseosas y,
en menor medida, las golosinas, ensaladas y yogures.
Sin embargo, algunos indicios apuntan en la dirección
del progreso. Por lo pronto, se calcula que ya hay
más de 300 empresas del rubro que operan en el país.
A partir de la década de los ´90 surgió en la Argentina
un auge del vending y las máquinas expendedoras
comenzaron a proliferar. Las pioneras fueron las compañías
multinacionales, que traían la experiencia y el apoyo
de sus países de origen. Claro que la devaluación
afectó a este negocio, donde las máquinas cotizan
en euros y los insumos siguen al dólar en gran medida.
Pero en el último año, de la mano de la reactivación,
el mercado comenzó a acomodarse con la suba de precios
y el mayor consumo.
Las dos caras del servicio
El formato presenta, básicamente, dos modalidades:
- Con consumo asegurado,
que consiste en colocar las máquinas bajo comodato
en las empresas. Algunas compañías les ofrecen
los productos a sus empleados a modo de obsequio.
Y otras lo hacen para dar un refrigerio al personal,
cuando esto rige como obligación en el contrato
colectivo de trabajo.
- A riesgo, que es la modalidad predominante en
algunas empresas, pero sobre todo en lugares públicos
como galerías y otros puntos de venta. En estos
casos, los usuarios generalmente obtienen los
productos colocando monedas y el dueño del kiosco
o local se lleva una comisión.
Según señalan los empresarios
del rubro, a las empresas les conviene vender bajo
la primera modalidad de servicio, ya que en ese
caso no dependen de la decisión de la gente de consumir.
También hay compañías que solamente ofrecen la máquina
a sus empleados para que cada uno consuma lo que
desea de su propio bolsillo, y otras que les entregan
cospeles o una llave chip con determinada cantidad
de crédito para consumir en el mes.
El titular de una empresa de vending que
prefiere mantener su nombre en reserva reconoce
que él y otros colegas solamente trabajan con las
compañías que les garantizan un cierto nivel de
consumo. “Tengo montada una estructura con móviles,
personal y servicio técnico, y no puedo arriesgarme
a colocar una máquina librada a los deseos o posibilidades
de los empleados”, plantea.
Para las empresas multinacionales, como Coca Cola
o Pepsi, el vending representa, en cambio,
un medio de publicidad institucional, más que una
unidad de negocios.
Números en danza
Alberto Demitrio, integrante de la Cámara de Expendedores
y titular de HANSA Vending, una Pyme de
La Plata en la que trabajan ocho personas, afirma
que se trata de una actividad redituable “siempre
y cuando cada máquina deje una facturación mensual
aproximada que no sea menor a los $700 y 800”.
Otros empresarios del rubro, como Jorge Carracedo,
titular de Mac Venders, dice que “una máquina tiene
que facturar un mínimo de $500 por mes para que
dé una ganancia relativa”.
Demitrio tiene un consejo a mano: “Para no fracasar
en un proyecto de este tipo hay que hacer un buen
análisis de costos y presupuestar el valor de venta
sobre la base de esos valores. Hay impuestos, costos
operativos, costos fijos de estructuras. Para recuperar
el dinero de una máquina se necesitan unos tres
años”, estima.
Cada expendedora cuesta entre $7.000 y $12.000,
según su calidad y la variedad de productos que
ofrezca. Están las de café, en todas sus combinaciones
(sólo, con leche, capuchino) y también con la opción
de chocolate y té. Las más caras son las refrigeradas,
con temperaturas graduadas para cada uno de los
productos: sandwiches, golosinas, ensaladas refrescos
y yogures. Tienen unos 10 años de vida útil y la
mayoría son importadas de Italia (las marcas líderes
son Bianchi, Necta y Saeco). Los empresarios del
rubro calculan que para cada 80 máquinas se necesitan
un técnico y tres repositores.
HANSA cuenta con unos 100 equipos. “Comenzamos en
1994 y por suerte nos está yendo muy bien. Contamos
con una ventaja: antes de venir a La Plata trabajamos
en el negocio del vending en Madrid”, relata
Demitrio, y enseguida advierte: “Hay gente que piensa
que el negocio consiste en comprar máquinas y ponerlas
a funcionar. Pero la realidad indica que se necesita
una gestión de servicio sobre las máquinas y eficiencia
en el servicio técnico, la reposición y la recarga”.
Riesgos y beneficios
Julián Gutiérrez, titular de Cofee Well, coincide
con Demitrio en cuanto a que “si las cosas se manejan
bien, éste puede llegar a ser un trabajo redituable”.
Su caso es muy particular, porque él se ocupa de
la parte administrativa y técnica a la vez. “Solamente
llamo a algún técnico si se trata de alfo que yo
no puedo resolver”, se enorgullece.
Al evaluar su experiencia, Gutiérrez dice que no
puede quejarse porque tiene algo menos de 50 máquinas
y trabaja con unas diez empresas, algunas de las
cuales cuentan con algo más de doce sucursales.
Una de las firmas a las que brinda el servicio es
Maynar, concesionario oficial de Volkswagen. “Como
en ese caso lo mío es a riesgo, Maynar cumple un
requisito básico para mí: tener muchos empleados
administrativos, es decir, potenciales consumidores
de café”.
“Los riesgos de que este negocio pueda andar mal
son pocos”, afirma, “porque si a uno lo llaman de
algún lugar tiene todas las de ganar. Eso sí: hay
dos cosas que me parecen fundamentales para saber
si el negocio puede funcionar: por un lado, la cantidad
de empleados; por el otro, que haya o no una cocina
en la empresa. Porque en ese último caso, es más
factible que los empleados se preparen el café ellos
mismos para cuidar un poco su bolsillo”.
Demitrio también pone el acento en la cantidad de
empleados de la empresa que contrata el servicio.
“Cuantos más tengan, mejor. Si una empresa tiene
una máquina para sólo diez personas que van a tomar
unos 400 cafés al mes, prácticamente debe pagar
$2 por cada uno. En ese caso, le conviene encargarle
el café a un bar o a una confitería”.
Carracedo, de Mac Vendors pone reparos con respecto
a la rentabilidad del negocio. “El hecho de que
el equipamiento sea italiano y haya que pagarlo
en euros complica un poco las cosas. Antes, cada
máquina se amortizaba en 14 meses, pero después
de la devaluación se demora tres veces más”, advierte.
Mac Vendors está en el mercado desde 1998, cuando
arrancó con 20 máquinas. Actualmente la empresa
tiene 200. Carracedo no oculta su satisfacción por
el salto que dio su compañía “Avanzamos desde 1998
hasta la devaluación. Tenemos la mitad del servicio
y la mitad del riesgo”, comenta.
Para el titular de Mac Vendors, la calidad del producto
es un valor que no puede negociarse. “Nosotros usamos
materia prima de primera línea: leche Molico, que
tiene cero por ciento de grasa, chocolate Nesquik,
azúcar Ledesma. Algunas empresas, en cambio, trabajan
con imitaciones de las marcas de primer nivel. Eso
involucra un gran riesgo porque, a la corta o a
la larga, el cliente se da cuenta y deja de consumir
lo que uno ofrece”.
Otros, dice el empresario que prefiere no dar su
nombre, “compran café de primera línea, pero después,
para poder competir en precio, ponen chocolate,
leche y azúcar de menor calidad”.
En negro
Las críticas también apuntan hacia otros aspectos.
Demitrio se queja de “los operadores marginales
que montan una empresa sin ningún tipo de seguridad
social ni contratación en blanco de sus empleados
y terminan perjudicando a los que tenemos todo en
regla”.
Al margen de esas cuestiones, todo parece indicar
que el vending llegó para quedarse. Es
una tendencia mundial que, según los entendidos,
tarde o temprano se impondrá con más fuerza en el
país.
Fuente: Revista Pymes
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Alquiler de Juegos Inflables |
A
las madres les gustan porque los chicos están
controlados en una zona perfectamente delimitada en
la que es muy difícil hacerse daño;
a los padres, porque entre salto y salto sus hijos
además hacen ejercicio; y a los chicos, simplemente
porque saltan y saltan y saltan. Desde su introducción
en nuestro país hace aproximadamente cinco
años, el juego inflable es el rey de
las fiestas de cumpleaños, los asados
y los jardines de infantes.
Para entrar en el negocio de alquiler de juegos inflables
no son necesarias grandes inversiones. Se comienza
con un motor monofásico que consume la misma
electricidad que un lavarropa y que cuesta en torno
a los $500, un auto para transportarlo
y un pequeño juego de $1.500.
Se trata de un juego que arma y desarma una sola persona
en operaciones de cinco minutos, en el que caben entre
10 y 12 chicos y por el que se pide en torno a los
$70 por día de alquiler.
El más sencillo canal de comercialización
es el de las empresas organizadoras de eventos, si
bien también se puede dirigir directamente
al cliente final a través de medios masivos
y revistas para chicos.
El cliente ha pasado de ser el estrato de ABC1 con
que se comenzó hace cinco años para
ampliarse a todo el espectro de la clase media.
Así lo permiten unos precios reducidos que
además pueden compartirse entre las familias
que organizan la reunión. El único requisito
es que tengan un jardín donde instalarlo, si
bien también hay juegos para espacios techados.
El cliente institucional puede ser un supermercado,
un establecimiento de comida rápida, una heladería,
un salón de juegos infantiles, una plaza pública,
un balneario o la administración de un country.
Y sobre el usuario final, tampoco sigue un patrón
tan claro como parece. Hay empresas que ya están
ofreciendo juegos inflables a un público
de mayor edad, como arcos inflables para
atajar penales sin miedo a caerse, palestras inflables
con paredes para escalar y toboganes y rings de box.
Antes había que importarlos, pero hace ya tiempo
que se fabrican en el país.
Hay que asegurarse de su resistencia y cumplimiento
con las normas de seguridad más exigentes.
A la hora de comprar un motor, conviene que sea silencioso
y de fácil transporte.
Una vez hecho el contacto con el cliente por los juegos
inflables, se pueden ofrecer nuevos productos,
por cuenta propia o tercerizando con otra empresa,
tales como la animación de cumpleaños,
la decoración con globos, la elaboración
de tortas artesanales o incluso la organización
integral de eventos.
Testimonio
Esteban Burns es uno de los
cuatro socios fundadores de Aerofun, que fabrica y
alquila juegos inflables.
“ La idea surgió cinco años atrás.
Ya no queríamos depender de un trabajo en relación
de dependencia. Sacamos la idea de Estados Unidos,
donde vimos que era buen negocio. Con $30 mil de entonces
para importar doce juegos de estados Unidos fuimos
los primeros en traer esta modalidad de juegos en
la Argentina. En 2000, dejamos de traer los inflables
de Estados Unidos e invertimos $40.000 en máquinas
de coser, de corte, y en un galpón mucho más
grande que el que teníamos. Ahora también
hacemos inflables publicitarios que combinan publicidad
y juego para los chicos.”
Cuidado
No hay que subestimar los accidentes. La
cobertura con seguros y la eximición de responsabilidades
por uso indebido pueden ser formas de bajar los riesgos.
Lo positivo (+)
Los chicos son usuarios intensivos de estos
juegos, desde los 2 hasta los 12 años. Y siempre
los piden.
Lo negativo(-)
Ya hay mucha competencia en las ciudades
grandes. Tal vez haya que poner la mira en ciudades
medianas.
Contactos
Ya lo hacen:
www.aerofun.com.ar
0800 5552376
www.funnyjump.com.ar
www.castilloaventuras.com.ar
Proveedores o fabricantes:
Castilindo: www.castilindo.com
Richie Inflables:
www.richieinflables.com.ar |
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Las
vacas locas en Europa y la gripe aviar en Asia volvieron
la mirada de los consumidores hacia los problemas
de las explotaciones ganaderas preocupadas sólo
por aumentar el rendimiento a base de alimentos
artificiales . En todo el mundo, y también
en la Argentina, crece el número de personas
dispuestas a pagar un poco más por un producto
diferenciado, criado en armonía con
la naturaleza.
El pollo campero es uno de esos productos. Creado
por el INTA de Pergamino (provincia de Buenos Aires),
su carne es de mejor calidad que
la del tradicional pollo comercial. Aunque no llega
a cumplir el estricto protocolo del pollo orgánico
(que entre otros requisitos, no admite la alimentación
con productos transgénicos), tiene un ritmo
de producción más lento que el comercial,
lo que se traduce en un mayor precio
de venta final.
Su dieta, reglada por el INTA, no incorpora aditivos
ni productos sanitarios no recomendados para la salud.
La formulación incluye distintos cereales y
subproductos de cereales, asegurándose de que
el resto de componentes son inocuos, sin exceso de
antibióticos, carbohidratos ni hormonas. Los
cereales más comunes son el maíz
y la soja, que pueden comprarse o bien producirse
en el propio establecimiento (hace falta unos 150
gramos por día y animal).
Dada la eliminación de las hormonas, el período
de crecimiento oscila entre los 70 y los 80
días. Una explotación que no
se limita al autoconsumo es la que tiene unos 2.000
pollos, lo que a su vez demanda un galpón
de unos 250 metros cuadrados. El material del galpón
variará en función del clima de la zona:
de chapa en las más frías (se compra
llave en mano) o aprovechando los materiales de la
zona en las regiones calurosas (postes de quebracho
y chapas hechas de cartón alquitranado en vez
de zinc). Los bebederos se pueden fabricar con botellas
de gaseosa descartables y los comederos con madera.
Por lo menos, hasta que se llegue a la escala en la
que se hacen necesarios los sistemas de bebedero automático
(chupetes) que no se generan desperdicio de agua.
Para comenzar, se recomienda una prueba de
20 o 30 pollos. Los pollitos de campero,
que se pueden comprar en el INTA cuestan $1,60
con edades de entre 2 y 6 días. Conforme van
creciendo, machos y hembras se distinguen por el tamaño
(los machos son mayores), la aparición de la
cresta y del barbillón. Una vez separados,
se puede dejar a un macho (el que más creció,
a ser posible) con 10 hembras para producir huevos.
El campero no puede competir con una gallina de alta
postura en número de huevos (el campero, un
máximo de 220 al año; y la comercial,
de 320), pero sí en rusticidad y en sanidad.
Y su costo de producción es mucho menor, ya
que la madre fue alimentada con productos naturales
más baratos que los balanceados.
Una vez transcurridos los aproximadamente 90 días
de crecimiento se lleva a faenar las gallinas a un
establecimiento autorizado (que cobra entre $0,80
y $1 por animal, si bien se suele negociar además
las ventas de las plumas y de las menudencias). El
kilo de campero puede llegar a pagarse el doble ( entre
$4 y $5) de lo que cuesta el comercial ($2,5),
ya que el mismo kilo no tiene grasa ni agua y es mucho
más sabroso. El cliente del productor de pollos
camperos es la granja, el local de
la ciudad dedicado a productos de granja o directamente
el consumidor particular, en función
de la cercanía del criador con los centros
urbanos.
Testimonio
Oscar Casina lidera un emprendimiento
de pollos camperos en Bowen, a 100 Km de San Rafael,
Mendoza.
“Es un gran pollo para la gente de campo. Se
desarrollo muy bien y se adapta muy bien al campo
y a consumir granos prácticamente orgánicos.
Lo normal es que el criador lo venda particularmente
y no tanto por granjas. La gallina campera pone menos
huevos que una ponedora comercial, pero en rusticidad,
en sanidad, durante todo el año, la campera
es campeona. Es una gallina de muy pocos problemas
sanitarios. Nosotros producimos acá en una
zona fría, estamos a 100 km de la cordillera,
pero se adapta. Hay desde Salta hasta Río Gallegos,
es un animal que se adapta en todo el país.
Cuidado
Es importante hacer una explotación piloto
antes de apuntar a la gran escala. Aprender sobre
la marcha, y escuchar a los potenciales consumidores.
Lo positivo (+)
Es un producto que apunta a los consumidores más
exigentes, que desconfían de la nutrición
industrial de los pollos.
Lo negativo (-)
Es importante asegurarse una demanda para empezar
una explotación: granjas, restaurantes o supermercados.
Contactos
Ya lo hace: “Cabaña Avícola al
Sol”
Oscar Casina 02625 480334,
avicolaalsol@galvear.com.ar
Apoyo técnico: INTA de Pergamino
Ing. Adrian Salinas, 0385 4224730
asalinas@correo.inta.gov.ar
Una guía en: www.agrobit.com.ar
/Microemprendimientos/criaanimales/avicultura/MI000022av.htm |
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Las claves: innovar, insistir
y cumplir |
Kip
Machines ganó premios y apoyo oficial
para producir, desarrollar tecnología aplicada
y exportar.
Venderles bicicletas fijas a los chinos no parece
un negocio fácil. Sin embargo, la empresa Kip
Machines participó con éxito de la misión
comercial que el Gobierno nacional emprendió
el año pasado en el gigante asiático.
Y acaba de concretar un importante contrato con una
empresa de EE.UU. que le pondrá su marca a
la producción de esta Pyme rosarina.
Convencidos de la potencialidad del negocio de los
gimnasios con nivel internacional, en 1991 el ingeniero
José Maria Texier y el contador Horacio Moavro
se animaron a meterse en un segmento de la
industria argentina hasta entonces inexplorado.
Así empezaron a desarrollar, producir y vender
equipamiento electrónico para entrenamiento
físico. Hoy, con una dotación de 60
empleados. Kip Machines factura $4 millones, la mitad
de los cuales provienen del exterior.
“Teníamos un gimnasio con mi esposa,
profesora de educación física. Cada
vez que se rompía una máquina, yo la
arreglaba, porque el service era caro o no iba. Así
se me ocurrió especializarme en fabricar
aquí el equipamiento”, cuenta
Texier.
En sociedad con su administrador, Moavro, se largó
a producir en el país en pleno auge desindustrializador
y poco a poco lograron ganarle el mercado a los importados,
por calidad y precio. Sus productos, que incorporan
tecnología para medir ritmos cardíacos
durante el ejercicio, primero se vendieron en Brasil.
“ Desde el día cero supimos que
debíamos exportar, porque el mercado
interno no da para el desarrollo tecnológico
a gran escala. Por eso apuntamos primero al MERCOSUR.
Pero una vez que salís afuera, ya da lo misma
llegar a cualquier otro lugar. El esfuerzo es igual”,
dice Moavro.
Las máquinas hoy se venden, además de
en Brasil, en Australia, Sudáfrica, Portugal,
Inglaterra, Alemania, España, Estados Unidos,
Grecia, Chile, Egipto, Uruguay, Malasia, India y china.
En 1996, la Secretaría de Ciencia y Tecnología
de la Nación les aprueba un crédito
a largo plazo para desarrollar nuevas máquinas.
Allí arranca una exitosa carrera de apoyo oficial
y privado, basada en su perseverancia en buscar oportunidades
y concretar a tiempo metas y plazos.
“El apoyo lo recibimos siempre de funcionarios
públicos de carrera, que evaluaron
la seriedad de nuestras presentaciones. La
gente suele pensar que no puede hacer nada con el
Estado porque se topará con burocracia o corrupción.
Nuestra experiencia es muy positiva. Por eso el consejo
es informarse bien de todas las convocatorias
y oportunidades, tener paciencia, aprender a llenar
formularios y presentaciones y, sobre todo, cumplir
razonablemente con los compromisos asumidos”,
apunta Moavro.
Gracias al Premio Pymes-Telecom, en 2000 concretan
una misión comercial a China y Hong Kong. En
2001, el Fondo Tecnológico Argentino les aprueba
un proyecto para actualizar sus productos
y la secretaría de la Pequeña Empresa
de la Nación otro para financiar la certificación
de la Norma ISO 9001/2000.
La Fundación invertir les concede en 2001 el
Premio Invertir, que reconoce el esfuerzo de inversión
realizado por pymes. Y dos años seguidos (2002
y 2003) ganan el premio de la Fundación Export-Ar.
“Hay que patear al arco muchas veces para meter
un gol. No hay secretos: se trata de informarse,
insistir, trabajar en serio y cumplir”,
aconseja Moavro a los que quieran emularlo.
Fuente:
Suplemento Pymes, Diario Clarín.
Mabel Thwaites Rey
thwaites@clarin.com
Informe: Jorge Brisaboa, Corresponsal. |
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Las ventajas de contar
con un call center propio |
Cuando la fabrica de aberturas Sr. Metal se expandió
al interior del país y gano nuevos clientes,
tuvo que resolver un problema – acaso inesperado
– que surgió como consecuencia del
crecimiento de su negocio. Las áreas de la
empresa comenzaron a recibir cada vez mas
consultas telefónicas sobre diversos
temas y, al mismo tiempo, era preciso comunicar
el lanzamiento de los nuevos productos.
Seis meses atrás, la empresa encontró
una solución: puso en marcha un call center
para centralizar la gestión de la
atención de clientes y proveedores.
Según Anneris Massa, responsable comercial
de la firma, la herramienta- que efectúa
unas cien llamadas diarias e insume un gasto mensual
de 1.500 pesos- le permitió también
tener una base de datos actualizada,
optimizar la organización del sector y, sobre
todo, ahorrar tiempo.
Al igual que Sur Metal, las Pymes pueden administrar
la relación con su cliente con esta herramienta
que combina la telefonía y la información.
El hecho de implementarla internamente permite,
además, obtener mayor flexibilidad y capacidad
para controlar la calidad del servicio.
Múltiples servicios
Los call centers pueden efectuar o recibir llamadas.
Pero en la mayoría de los casos poseen las
dos alternativas. Si bien depende de la actividad
de cada empresa, esta tecnología se utiliza
para prestar múltiples servicios: atención
de reclamos, soporte de productos, cobranzas, campañas
comerciales, recepción de pedidos o encuestas,
entre otros.
Para implementarlo dentro de la empresa es preciso
contar con una estructura básica de informática
y telecomunicaciones: estaciones de trabajo para
los operadores, base de datos de clientes, una central
telefónica y un servidor, donde se instala
el software que opera el call center.
Ya en funcionamiento, el sistema puede prestar distintos
servicios, como grabación de llamadas; discado
automático; distribución inteligente
de llamados; gestión de contactos; reconocimiento
interactivo de voz, integración con bases
de datos de clientes y reportes estadísticos.
Según cada servidor estas funciones pueden
estar integradas en un servidor o estar integradas
como dispositivos separados de una red. En cualquiera
de los dos casos, es posible implementar cada módulo
en forma gradual, a medida que
la empresa utiliza y conoce la tecnología.
Para tener una idea de costos, la implementación
de un call center cuatro terminales,
sin incluir teléfonos ni computadoras, oscila
entre 3.000 y 30.000 pesos. Pero
el precio final depende de varios factores, entre
los que se destacan la necesidad del cliente, la
cantidad de líneas telefónicas, los
puestos de trabajo y las funcionalidades que se
implementen en el sistema.
Análisis previo
Armar un call center no es fácil. ¿Por
dónde empezar? Debido a la relevancia para
el negocio –según Sergio Fernández,
gerente Comercial de Tecnovoz- de la decisión
y el análisis previo deben participar todos
los sectores de la empresa: desde el director general
hasta los responsables de Marketing o Finanzas.
“En primer lugar, es preciso preguntarse
cuáles son las funciones que se necesitan,
según el foco del negocio y los servicios
que desarrollará el call center. Con esa
información, se debe confeccionar la grilla
de proveedores”, dijo.
La heladería Freddo, por ejemplo, canaliza
la gestión de pedidos en un call
center de 42 puestos de trabajo cuya tecnología
renovó recientemente con una inversión
de 40.000 dólares. Según Cristian
Cáceres, su gerente de sistemas, las variables
principales que se tuvo en cuenta para evaluar proveedores
fueron: “La flexibilidad del sistema, sus
estabilidad y capacidad para integrarse con nuestro
soft de gestión de relación con clientes”.
El directivo añadió que “también
analizamos la base instalada de usuarios del proveedor
y las alternativas de financiación del producto”.
La experiencia es para tomarla en cuanta: la implementación
del call center de Freddo, que recibe un promedio
de 40.000 llamadas por mes, duró unos tres
meses. Y el soporte técnico y el
mantenimiento que recibe por parte del
proveedor representan el 3 por ciento de la inversión
total, en cada caso.
Base de datos
Para Nobuko, la editorial especializada en diseño
y arquitectura, que tiene una base de 15.000 clientes,
la venta por suscripción representa
el 40 por ciento de su facturación.
Por eso, las llamadas para comunicar lanzamientos
y generar ventas que se disparan desde su call center
son clave.
El call center -que efectúa unas 9.000 llamadas
por mes y tiene un gasto de comunicaciones de 2.000
pesos- esta compuesto por cinco estaciones de trabajo,
una central telefónica Lucent y un software
que segmenta la base de datos y permite realizar
o escuchar las llamadas.
Guillermo Kliczkowski, director de la firma, dice
que implantarlo internamente tiene una serie de
ventajas: “Como nuestros productos son específicos,
es importante disponer de una base de clientes
segmentada y actualizada. Por otra parte,
podemos realizar cambios en las campañas
comerciales e introducir nuevos productos”,
señaló.
En Freddo dicen cosas parecidas. “Al tener
un call center propio, podemos brindar una atención
personalizada a los clientes. Así garantizamos
la calidad de la atención del servicio que
prestamos”, aseguran.
Lo cierto es que esta tecnología apunta a
mejorar los resultados del negocio y generar una
relación a largo plazo con el cliente.
En caso de Sur Metal, a un costo de 300
pesos por computadora instalaron el software
de call center Teg Center, de Teg Solutions. Para
la asistencia técnica del proveedor
contrató un abono mensual de 150 pesos.
Al momento de implementar su centro de llamadas,
la empresa redujo costos aprovechando
recursos internos, como computadoras y teléfonos.
Además de unificar la comunicación
con clientes y proveedores, en Sur Metal emplean
la herramienta para realizar encuestas de
calidad. “Así determinamos
si los clientes están conformes o si tendrá
buena aceptación un producto que estamos
desarrollando”, sentencio Massa.
El instituto Cleo Art Club, por su parte, organizo
su call center de tres puestos de trabajo en 2003,
luego de comprar un software de CRM (gestión
de la relación con clientes), que tuvo un
costo de 8000 pesos, que le permite administrar
una base de datos de 23000 contactos.
De acuerdo con Federico D’Elia, el director
de la entidad, el call center optimizo la
comercialización y la segmentación
de clientes. “Desde allí se
concretan ventas, promociones de nuevos productos
e inscripción de socios. Recibimos muchas
consultas por las publicidades y de la información
de nuestra pagina web”, afirmo. A su juicio,
el hecho de tener internamente la herramienta permite
“asegurar la calidad del servicio”.
¿Qué se necesita?
-
Servidor:
Es una computadora que guarda todas las llamadas
entrantes y salientes y permite administrar el
historial de los clientes, los proveedores y sus
precios.
-
Software:
Es necesario un sistema operativo para cada computadora
y el servidor. Además, se debe instalar
el programa de administración de la base
de datos.
-
Centralita
telefónica: Es un equipo que administra
una o varias líneas telefónicas
rotativas. Su función es atender las llamadas
entrantes y generar las llamadas salientes.
-
Estaciones
de trabajo: Es una computadora conectada
al servidor con conexión a un teléfono.
El operador puede realizar llamadas y cuando atiende,
sabe quién llama.
-
Teléfonos:
Estos aparatos que se conectan a los call center
son diferentes a los que se usan en domicilios,
porque deben tener mayor calidad tecnológica.
-
Atención
al cliente: El sistema permite a los
operadores atender los reclamos de los clientes
que derivan de las ventas. También puede
ser utilizado como soporte técnico.
-
Delivery:
Al contar con acceso a la base de los clientes,
cuando alguien llama para realizar un encargo,
el operador sabe de quien se trata y dónde
vive.
-
Campañas
de venta: Se puede enviar información
vía telefónica a cada uno de los
clientes para comunicar el lanzamiento de nuevos
productos o promociones.
-
Cobranzas:
Si se incorpora a la base de datos el historial
crediticio de los clientes, el operador estará
advertido sobre demoras en los pagos para hacer
reclamos.
-
Mesa
de ayuda: Esta función puede habilitarse
tanto para los clientes como para el personal
interno. Se usa especialmente para brindar soporte
técnico.
Los Contact Center
También se dan servicios por Internet.
La posibilidad de combinar distintas tecnologías
esta marcando una evolución dentro del negocio
de los call center. Ahora también se habla
de contac center, una variante implementada sobre
recursos habituales en Internet.
Según Guillermo Brikmann, gerente de Estrategia
y Oferta de Soluciones CRM para el Cono Sur de la
empresa Avaya, “el contact center es una solución
que apunta a establecer una mayor cantidad de canales
de comunicación con los clientes, como e-mail,
el chat”, dos herramientas de comunicación
instantánea. “Así -añadió
el directivo- este tipo de tecnología se
aplica para integrar todos los canales de comunicación”.
Si bien la mayoría de las empresas prefieren
contar con un call center, que sólo establece
la comunicación mediante el uso de la telefonía,
a medida que el fax, el chat y el e-mail comenzaron
a masificarse, muchos comenzaron a adoptar estos
recursos como herramientas de contacto adicional
con los clientes. A este servicio se lo conoce como
soporte on line.
Es muy habitual ver, por ejemplo, que se brinde
soporte técnico a través de teleconferencias
o chateos, lo que permite soluciona inconvenientes
en forma instantánea. Los costos de usar
esta vía, además, son más económicos
en general que hacerlo vía telefónica.
Las soluciones avanzadas de contact center, que
actualmente ofrecen varios proveedores, incluyen
la grabación de llamadas, monitoreo de conversaciones,
gestión de operadores y a través de
la Web. Un recurso de moda son las campañas
publicitarias: consiste en enviar novedades por
e-mail a clientes registrados.
Caja de Herramientas
Datos útiles
Avaya
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Argentina
se consolida como el líder mundial en “calidad”
y “cantidad” de pieles
A partir de Marzo de 2005 la Argentina quedó
ubicada en el primer puesto del Ranking Mundial en
pieles según el “Empress Chinchilla Breeders”
de los EE.UU. (Asoc. Norteamericana de Criadores de
Chinchillas) en su reciente Show internacional realizado
el primer fin de semana del mes en San Francisco California.
Allí, una cabaña Argentina, Chinchillas
Eldorado s.r.l. con larga trayectoria internacional,
alcanzó el más preciado trofeo en Chinchillas.
Ello es: El 1er Puesto del Ranking Mundial.
Fue todo un Record porque en 50 años de exposiciones,
es la primera vez que una cabaña (de cualquier
nacionalidad, incluyendo las locales norteamericanas)
alcanza todos los premios en un mismo evento.
Chinchillas Eldorado logro el día Sábado
5 de marzo el “Breeders Awards” o sea
el premio a la “ Mejor cabaña
del mundo” (pieles Standard), y también
logró: La Mejor piel Standard del Mundo,
La 2º y la 3º Mejor piel.
Al día siguiente (Domingo 6) alcanzó
el otro premio tan codiciado, el del Breeders mutation
Awards o sea: a la “ Mejor cabaña
del mundo en mutaciones” (Pieles Mutación).
Logrando como el día anterior los otros tres
premios que le siguen. “ La Mejor piel
del mundo Negra”. “La 2º y la 3º”.
Estos logros internacionales ponen a la Argentina
al frente de la Industria de la chinchilla mundial.
Que los peleteros del mundo sepan (y lo saben ya)
que las mejores pieles de chinchillas se producen
en nuestro país, implica un plus a la economía
de este emprendimiento.
A su vez nuestro país se consolidó durante
el 2004 (la primera vez había sido en el 2003)
como el mayor productor de pieles de chinchillas a
nivel mundial. Una suma que supera holgadamente las
50.000 pieles por año, es un atractivo adicional
para que nuestro país se afiance como el líder
productor en la materia.
Chinchillas Eldorado junto con el conglobamiento de
criadores con los que trabaja en conjunto exportó
más 30.000 en los últimos doce meses.
Esta formula de trabajo que crece día a día,
evidentemente funciona. Los productores están
contentos, satisfechos y con interesantes rindes en
sus pequeñas y medianas Pymes para exportación.
Chinchilla Eldorado s.r.l. proyecta para este año
2005 ampliar su cantidad de vientres en producción
como así también sus instalaciones ya
que es de conocimiento internacional que la chinchilla
está creciendo día a día y la
demanda de pieles no puede ser aún satisfecha
por la oferta mundial.
Al mismo tiempo Eldorado s.r.l. acaba de inaugurar
un nuevo departamento de Atención para
“Grupos de Inversores” que requieren
un tratamiento especializado en función de
que se acercan a la actividad con la idea de dar comienzo
en la misma con el Emprendimiento “llave en
mano o en Funcionamiento”.
De esta forma, el nuevo Departamento
dedicado a aquellos que desean invertir con capitales
propios en la compra de grandes cantidades de animales,
tiene dos áreas distintas de capacitación:
a) Para el personal del nuevo grupo inversionista
(quienes estarán con los animales en el día
a día y b) Para capacitar en el contralor de
la operatoria a los socios inversores.
Inclusive se ha desarrollado un software de gestión
para criaderos de chinchillas que permite hacer un
seguimiento desde el nacimiento de un pichón
hasta que se lo vendió como piel, contando
con la información de cómo, a quien,
a cuánto, características del mismo,
historial genético y sanitario, de él,
de su padre y de su madre y todos sus hermanos.
Para buscar más información sobre la
actividad:
www.chinchilla.com.ar
eldorado@chinchilla.com.ar
Venezuela 3956 (1211) Capital
Tel 4981-0034/9019/3039
Fax 4981-9019 |
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La atracción de los
catalogos digitales |
Con
música y videos es más facil seducir
El muestrario es clave para las ventas. Para
hacerlos más cómodos y atractivos se
pueden hacer versiones en CD.
A veces, los catálogos de venta, con cientos
de páginas llenas de productos, fotos y datos,
en vez de cautivar causan rechazo en los clientes,
que terminan perdidos en una marea de hojas. Una salida
es la digitalización, que permite trasladar
enormes cantidades de informaciones, y facilitar la
búsqueda con una presentación mucho
más prolija e interactiva.
El catálogo, para las empresas es un elemento
clave para las ventas, ya que sirve para mostrar toda
la oferta y producción. En papel, se los relaciona
con libros pesados e incómodos, que espantan
en lugar de seducir a los compradores. En la era de
la computación, miles de páginas, fotos
y muestras pueden caber en un solo compact disc.
“Abrir frente a un cliente un catálogo
de 400 hojas puede ser terrible, Esos minutos que
uno tarda en encontrar un producto puede dar un toque
poco elegante a una reunión”. De esta
forma, el ingeniero Ramiro Tolosa, representante de
la empresa de informática industrial Microtec
S.A, resumió los beneficios del catálogo
digital.
No obstante, Tolosa reconoce que el papel tiene sus
adeptos: los pequeños clientes. Los mini catálogos
en folletería resultan más baratos.
“El CD no es en extremo económico. Pero
hay veces que los clientes ameritan una presentación
mejor. Y por eso se la damos”, enfatiza.
Folletos institucionales
La era digital tiene sus ventajas para Soledad Manzione,
representante de Mach Electronics S.A., una Pyme dedicada
al diseño y la fabricación de equipamiento
de telecomunicaciones para telefonía rural
y móvil. “Digitalizar los folletos institucionales
fue una buena apuesta. Obtuvimos más información
y mejor comunicación con los clientes”,
sintetizó con entusiasmo. Y continuó:
“Cuando vamos a una entrevista comercial no
llegamos con miles de papeles como antes, que terminaban
tirados en algún cajón. Ahora presentamos
nuestro CD y la imagen de la empresa es otra. Además,
se da una sensación de mayor organización”.
Al parecer, el beneficio no es sólo para la
empresa, ya que “a los clientes también
les resulta mucho más cómodo esa vía
a la hora de buscar y hasta intercambiar información”.
Sobre los costos, hay que tener en cuenta que armar
el original (master) sale alrededor de 800 pesos.
Después, por copia se cobra unos cuatro pesos,
cifra que puede llegar a reducirse de acuerdo con
la cantidad. Estos precios varían según
la calidad de catálogo, porque los valores
se incrementan si se incluye videos, imágenes
y aplicaciones.
El CD, sin embargo, no es una solución para
todos. Para Daniel Marucchi, de “Marblas”
etiquetas autoadhesivas, la digitalización
de su catálogo no dio los resultados esperados.
A pesar de sumarse a los cambios de tecnología,
continúa manteniendo los catálogos en
papel, especialmente para los clientes “de mayor
edad”.
Marucchi explica que decidió probar este sistema
al considerar que “había mucha gente
que podría usar el CD”, aunque hoy reconoce
el error de haberlo enviado a “medio mundo”,
sin antes definir a qué perfil de cliente le
podría interesar. Dice que encontró
en el catálogo “algunos errores”
y que también se topó con algunos inconvenientes
como imposibilidad de actualizar información
y precios.
Los que saben
Fernando Lockman, encargado de la empresa de diseño
de Web, “Octavo día”, detalla que
la capacidad de un CD para almacenar textos, imágenes
y video equivalen a 10 mil páginas en papel,
cuyo tamaño sería comparable con diez
incómodos fascículos de cualquier enciclopedia.
“Otra bondad es que siempre se está a
tiempo de agregar nueva información”,
concluyó.
Fuente
Suplemento PYMES, Diario Clarín
Andrea Rivas
pymes@clarin.com
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